Otoño · 5 minutos de lectura

Dolor de cuello y teletrabajo: cómo evitarlo y cuándo tratarlo

Horas delante del portátil, la pantalla baja y casi sin movernos: el cuello lo acaba pagando. Te contamos por qué pasa, qué puedes cambiar hoy mismo en tu puesto y cuándo merece la pena que lo veamos.

Revisado por Óskar Guerrero, osteópata ·

Dolor de cuello y teletrabajo: cómo evitarlo y cuándo tratarlo

Por qué duele el cuello al teletrabajar

Cuando la pantalla está más baja que los ojos, la cabeza se adelanta y se inclina hacia abajo. Los músculos de la nuca y de la parte alta de la espalda tienen que sujetarla durante horas, y se cargan.

A eso se suman otras cosas: pasar mucho tiempo en la misma postura, apretar los dientes cuando estamos concentrados o con estrés, y una silla que no sujeta bien la zona lumbar, que obliga a toda la columna a compensar. Por eso el dolor de cuello suele venir acompañado de tensión en los hombros, dolor entre las escápulas o dolor de cabeza.

Cómo colocar tu puesto en casa

No hace falta una oficina perfecta. Con estos ajustes el cuello trabaja mucho menos:

  • El borde superior de la pantalla, a la altura de los ojos. Con portátil, súbelo con un soporte o unos libros y usa un teclado y un ratón aparte.
  • La pantalla, a un brazo de distancia y enfrente de ti, no a un lado.
  • Espalda apoyada en el respaldo, con un cojín en la zona lumbar si la silla no la sujeta.
  • Pies apoyados en el suelo y codos cerca del cuerpo, más o menos en ángulo recto.
  • Evita trabajar desde el sofá o la cama: obligan al cuello a doblarse durante horas.

Pausas y movimientos sencillos

Lo que más ayuda es no estar quieto: levántate cada 30 o 45 minutos, aunque sea para beber agua. Y varias veces al día haz estos movimientos suaves, sin forzar y sin que duelan:

  • Lleva la barbilla hacia atrás, como haciendo una papada, y suelta. Diez veces.
  • Inclina despacio la oreja hacia el hombro, a un lado y al otro, respirando.
  • Gira la cabeza a un lado y al otro, sin llegar al límite.
  • Sube los hombros hacia las orejas, aguanta un segundo y suéltalos de golpe.

Cómo te ayudamos

Si el dolor vuelve una y otra vez, no basta con aguantar. En la valoración osteopática miramos el cuello, pero también la parte alta de la espalda, los hombros, la mandíbula y cómo respiras, porque muchas veces el problema empieza ahí.

Con tratamiento manual liberamos la tensión y devolvemos movilidad a las articulaciones, y te damos pautas para tu puesto y tu día a día. Si lo que necesitas es soltar la carga muscular, el masaje de espalda, cuello y hombros es un buen complemento.

¿Te pasa a menudo? Lo vemos en consulta.

En Goya, Vallecas y Alcalá de Henares.

Preguntas frecuentes

  • Para la sobrecarga muscular del día a día, el calor suave suele aliviar: una ducha caliente o una bolsa de calor unos minutos. Si el dolor es por un golpe reciente, consulta antes.

  • Depende de cuánto tiempo lleves con el dolor y de qué lo provoca. Te lo planteamos en la primera sesión, después de valorarte, y no alargamos el tratamiento más de lo necesario.

  • El tratamiento alivia, pero si el puesto no cambia el dolor tiende a volver. Por eso te damos pautas concretas para tu caso: es la mitad del trabajo.

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